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política

Obesidad en México

Recomendaciones para una política de Estado.

Esta obra académica da cuenta de la postura que toma la Academia Nacional de Medicina frente a
uno de los grandes problemas de salud de la población mexicana: el exceso de peso y sus
implicaciones. Se trata de un trabajo producto del conocimiento y la experiencia de los expertos, de
la capacidad de convocatoria de la casi sesquincentenaria agrupación y del liderazgo ejercido por su
presidente, el doctor David Kershenovich Stalnikowitz.
Como se nos recuerda en este libro, la obesidad es una enfermedad crónica que tiene numerosas
implicaciones, que puede llegar a ser grave, que tiene un origen multicausal en el cual participan
factores ambientales, genéticos, sociales y de manera preponderante los estilos de vida y de
alimentación que siguen las personas y que en las últimas décadas han cambiado aceleradamente.
Se trata, sin duda, de una más de las paradojas que reflejan nuestra realidad. En efecto, todavía no
logramos vencer la desnutrición y sus consecuencias que causan más de 8 000 defunciones al año, y
sin embargo ya nos asfixian el sobrepeso y la obesidad que causan la muerte de decenas de miles de
individuos cada año. En el mismo sentido habría que decir que conocemos mucho sobre la
enfermedad y no obstante su frecuencia aumenta cada año, además de que muchas de las muertes que
origina se podrían evitar o al menos retardar. Todavía más, se tiene conciencia de la gravedad que
conlleva, pero es poco lo que se hace en la práctica para combatirla.
El problema que nos ocupa es muy grave desde cualquier punto de vista. Según sostienen los
expertos, por ejemplo, el impacto económico se estimó en 2008 en más de 40 000 millones de pesos
y se calcula que dentro de cinco años esta cifra prácticamente se habrá duplicado. Esto es delicado.
Sin embargo, todavía es más delicado reconocer que una de cada cuatro defunciones que se registran
en el país tiene relación con el peso excesivo y que casi tres cuartas partes de las defunciones
totales, que se acercan a 600 000 este año, entran en la clasificación de aquellas debidas a las
enfermedades crónicas no transmisibles relacionadas con la nutrición.
Adicionalmente, se puede afirmar que se trata de un problema creciente que tiene en la diabetes, en
las enfermedades cardiovasculares y en las cerebrovasculares, una de sus más fatídicas
consecuencias. Sólo para enfatizar el caso de la diabetes, habría que recordar que esta patología es
responsable de más de 80 000 defunciones anuales en el país, además de que representa la causa de
uno de cada siete fallecimientos o 14% del total, y de que no existe otra enfermedad que haya
aumentado tanto su impacto en la estructura de la mortalidad durante las últimas tres décadas.
La terrible epidemia de diabetes se ha acompañado de otra igualmente amenazante: la de la
obesidad. En efecto, en los últimos años el peso excesivo ha aumentado en algunos grupos de
población en casi dos puntos porcentuales cada año, además de que en ellos la obesidad se triplicó.
El caso de las adolescentes sirve para documentar el crecimiento desmedido de este mal. Entre 1988
y 2006, el incremento en el peso excesivo en ese grupo poblacional ascendió a 3.5 veces, en tanto
que para la obesidad el aumento fue de cinco veces en menos de 20 años.
La tarea que se impuso el presidente de la Academia Nacional de Medicina no fue menor y
tampoco irrelevante. Por el contrario, se trata de una gran contribución a los sistemas de salud, en
especial a la mejoría de las condiciones de vida de nuestra población. Por ello habría que felicitar a
nuestra corporación, a su directiva e integrantes y a los que intervinieron en la elaboración de esta
obra escrita que documenta el problema y que propone respuestas en todos los campos.
El viaje que para el estudio de la obesidad se hace en este libro es simplemente extraordinario. El
recorrido lleva al lector de la epidemiología de la enfermedad al recuento de las políticas y
programas para prevenirla; del análisis de los factores genéticos que intervienen en su etiología a las
normas y regulaciones que existen para su control; de los cambios registrados en la cultura
alimentaria a las opciones quirúrgicas de su tratamiento; del abordaje de la obesidad infantil al
análisis de los determinantes económicos, educacionales, comerciales, psicosociales y de actividad
física, elementos que forman parte de la red de su causalidad; de los costos que genera la enfermedad
a la revisión del papel que tienen la educación, los instrumentos fiscales o los sistemas de salud en
su prevención y tratamiento. El mapa de viaje que plantea el libro es completo y muy aleccionador.
La metodología que se siguió es ejemplar en su diseño y en el resultado alcanzado. La
coordinación general correspondió al doctor Juan Rivera Dommarco, integrante distinguido de
nuestra Academia. Más de 18 meses de trabajo y la intervención comprometida de 41 expertos de 15
instituciones académicas y de salud de México y Estados Unidos, produjeron el material fundamental
de la publicación, que fue organizada en cinco secciones y en 18 capítulos.
El documento que plantea la postura de nuestra organización fue elaborado por Juan Ángel Rivera
Dommarco, Carlos Aguilar Salinas, Mauricio Hernández Ávila y Felipe Vadillo Ortega, quienes
trabajaron conjuntamente con Ciro Murayama Rendón, y además fungieron como articuladores de un
grupo revisor de los materiales.
En efecto, recomendaron la participación de 33 expertos procedentes de 17 instituciones, la gran
mayoría de ellos ajenos a la elaboración de los trabajos y cuya tarea fue examinar los materiales y
ofrecer a los autores comentarios y recomendaciones. En total intervinieron en esta obra colectiva
cerca de 70 expertos de más de 20 instituciones nacionales e internacionales formados en múltiples
profesiones de la salud, médicas, de las ciencias jurídicas, sociales, económicas y administrativas.
El peso excesivo representa un problema que empieza en los hábitos alimentarios, la cultura, el
estilo de vida y la regulación deficiente en muchas áreas, que pasa por la familia y los servicios de
salud y que afecta a los individuos y la colectividad. En razón de ello, su control reclama la
participación de todos.
Como ya se indicó, el libro incluye 80 acciones concretas que deben ser desarrolladas por
múltiples sectores de la sociedad. Estas recomendaciones están agrupadas en seis grandes apartados:
gobierno, regulación, políticas fiscales, servicios de salud, mercados y medios de comunicación y
comunidades saludables.
Conviene reiterar la felicitación a la Academia Nacional de Medicina y a su presidente y hacer
votos por que este trabajo trascienda el interés de los estudiosos de la materia y su contenido se
transforme en un elemento fundamental para la elaboración de las políticas públicas y los programas
de salud, primordialmente preventivos, que permitan detener el avance de uno de los más grandes
riesgos que han afectado a nuestra sociedad y sus instituciones de salud.

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